El artículo que recién arranca se escribe en el marco de una asociación de productores. Nos gusta generar, hacer, construir de la nada. Pero, al mismo tiempo, estamos deseosos de que alguien vea nuestras obras. Y no tenemos ese afán sólo por el componente económico, sino por la necesidad de que alguien vea lo que hemos creado. Que alguien escuche el ruido de ese árbol que cae en medio de un bosque.
Es por eso que tan importante es nuestro trabajo como el de quienes luchan por (también producir) nuevos espectadores. En Catalunya tenemos una buena representación de entidades como A Bao A Qu, que lleva 20 años haciendo pedagogía del cine en las escuelas, o Drac Màgic, cooperativa dedicada al estudio y la divulgación de la cultura audiovisual.
Pero hoy me quiero fijar en las Modiband. Un proyecto que desde 2003 no ha dejado de difundir el séptimo arte a través del Cinema a la fresca de Montjuïc, El Meu Primer Festival, ciclos infantiles como Petits Cinèfils o Verdi Kids, la distribución de títulos para los más pequeños con Rita&Luca o, incluso, a través de la programación de cine-conciertos con películas de Buster Keaton, Charles Chaplin o Harold Lloyd.
Y todo ello se ha hecho gracias al equipo que hay detrás y a las dos personas que lo lideran. Me refiero a Nathalie Modigliani y a Mireia Manén, con las que he tenido la suerte de coincidir (y brindar) en un montón de Annecys, algún Cartoon Movie y en la mayoría de Primers Festivals.
Hoy, por desgracia, me tengo que despedir de una de ellas, ya que Mireia nos ha dejado. Pero, por fortuna, permanecerá el proyecto que en 2003 decidió iniciar al lado de su mejor amiga, Nathalie.
Te echamos de menos, Mireia. Pero Nathalie, servidor y muchos amigos y amigas que seguro están leyendo este texto brindaremos por ti en cada Annecy, en cada Cartoon Movie y, cómo no, en cada El Meu Primer Festival que están por llegar.


